jueves, 27 de junio de 2013

Memorias de un Chusquero...

Acurrucado en los brazos del sentimiento, te dedico minutos que necesito para cultivar mi alma. Las risas que me regalaste como juego, se han convertido en mi mayor alimento, y a la vez, en mi mayor veneno. Oh Reina de las miradas! 
Te felicito... Era difícil retirar esa armadura que con tanto empeño forjé. De todos los caballeros andantes, yo era el más orgulloso! Empeñaba ese arte como la mejor y más experimentada arma. Sabes? Era capaz de apuntar a la cabeza de las hadas sin que me temblara el pulso, y acertar sin pestañear. Oh Reina de los hechizos!
Has aprovechado el "silencio enemigo" para, mientras yo cargaba mi carabina,  hacerte con mi total atención, respeto y admiración. Cómo puedes presentarte de esa forma y arrasar con mis despensas? Cómo puedes dejarme ese "pagaré" y marcharte como cualquier cliente habitual? Ah, ya entiendo. Curioso. Oh Reina del desarme!
Ya miro la puerta grande, sólo de pasada. He pasado de soñar ser el primer caballero a ser el segundo, e incluso en ocasiones, el tercero. Dicen que la veteranía es un grado y no he de olvidarme que mi corazón experto en las artes del amor, es todavía un simple "chusquero", que no puede medirse con un Capitán. Oh! Princesa de mis ojos!

Ya , tras haber perdido mi caballo en la batalla final, acepto este asno como aquello que sé, me conducirá despacio por sendas más seguras que las que ya he llegado a temer.

Me pone usted otra copa?